Sin restricciones (Parte I)

Algo tengo que admitir..

Todo fue excitante. Estar así de expuesta, el peligro, el descaro. La noche estuvo llena de diversión, picardía y violencia mezclada con sensualidad.
Y pensar que todo empezó con un beso en el cuello..


Esa maldita música del demonio invitando a pecar. Imaginé que era otra persona, la piel de otra mujer, una a la que nada le importaría. Me dejaría llevar por aquel ambiente. Por esas personas que acababa de conocer. Todo podría pasar.
Poco a poco fui inducida a todo aquello. De un momento a otro estaba rodeada de cuerpos. Mis manos tocaban un vientre suave mientras la boca de un extraño jugaba con mi oreja. Nos contoneábamos al ritmo de una canción cuyas letras hablaban de cosas perversas, cosas de las que nadie habla en voz alta.
Los movimientos pasaron de rítmicos y atolondrados a lentos y sensuales. Pronto el cuerpo que tenía enfrente me dejo de importar y mi atención fue directo al hombre que tenía a mi espalda, mis manos acariciaban su cabellera abundante mientras sus labios calientes rozaban mi oreja. Lentamente fueron bajando a mi cuello.
Nuestros cuerpos pegados estaban ardiendo, me olvidé de todo y permití que esa deliciosa sensación se prolongara lo más posible. Esos labios suaves estaban logrando que mis piernas temblaran y mi piel se calentara. Podía sentir gotas de sudor bajando hacia mi escote, tanta gente alrededor y yo me sentía lista para llevarlo al extremo. Los besos en el cuello y el roce de mis nalgas con su erección me estaban volviendo loca. «pégate un poco más a mi, tu aroma es exquisito».
 
Giré mi rostro y encontré un hombre abrumado por el calor, entregado por completo al momento y con los ojos cargados de fuego. Su mirada me atrapó. Sin duda estábamos al tope de éxtasis. Mi respiración entrecortada, el calor sofocante y unas ganas de probar su boca me atacaron sin tregua. Por suerte el atrevido tomó la iniciativa y me besó, con un hambre y un deseo tan arrollador que cualquier duda que amenazara en mi cabeza de hacer lo contrario inmediatamente terminaría fulminada. Todo aquello fue correspondido y entonces el sabor de su lengua me transporto de inmediato a otro lugar. La adrenalina y la pasión estaban al máximo nivel y me entregué entera a ese beso que me hizo sentir más viva de lo que me había sentido en mucho tiempo.
No sé en realidad cuántos minutos pasé en trance pero el sonido de un grupo de extraños metiches me sacó de golpe de mi fantasía. Estábamos rodeados de gente en medio de la pista que seguramente estaba empezando a incendiarse. Me mordí los labios y enterré mi cara en su pecho entre avergonzada y emocionada. Muertos de la risa salimos del escenario dejando una oleada de gritos detrás nuestro. ¡Qué espectáculo habremos dado!
Sus amigos y los míos nos separaron sin darnos cuenta, pero el frenesí de la noche apenas empezaba.. y mis ganas de continuar la fantasía eran inmensas.
– Tengo que probar esa boca de nuevo. – pensé
Y así fue…


Continuará…

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s